Sin duda la decisión tomada en el Referendum  del 23 de junio en Gran Bretaña fue la más importante en los últimos 41 años.

Brexit , es una mezcla de las palabras “Britain y exit,” es decir la “salida de los británicos de la Unión Europea”.

El mensaje de los riesgos económicos del Brexit, repetido hasta la saciedad por el establishment político, no impactó entre los votantes británicos, especialmente en el Norte de Inglaterra. La histórica decisión, con una participación extraordinaria del 71,8% (30 millones de personas), lanzó al Reino Unido al territorio de lo desconocido, hirió considerablemente el proyecto europeo y revitalizó  al movimiento contra el establishment político que lleva años creciendo en Europa.

Después que el “Brexit” se impusiera con el 52% de los votos en el referendo, las bolsas mundiales se desplomaron y ésta fue una de las primeras consecuencias de la decisión de Gran Bretaña de abandonar la Unión Europea.

David Cameron presentó su renuncia aduciendo textualmente:

“Si bien salir de Europa no era el camino que yo había recomendado-, soy el primero en elogiar nuestra increíble fortaleza”, dijo.

“Ahora que la decisión de salir ha sido tomada, necesitamos encontrar la mejor manera (de hacerlo)”, agregó.

En tanto, la jefa del gobierno regional escocés, Nicola Sturgeon, ya anunció que reclamará un nuevo referendo independentista, dado que “Escocia no puede ser obligado a abandonar la Unión Europea”.

En Escocia el triunfo de la permanencia fue amplio y, por lo mismo, consideran que la relación con Gran Bretaña cambió y eso justifica una nueva consulta.

En tanto, la Unión Europea evalúa con cautela lo sucedido. La Canciller alemana, Angela Merkel, sostuvo que las consecuencias de esta decisión son inciertas: “No hay nada de lo que hablar. El día de hoy supone un punto de inflexión para Europa y para el proyecto europeo”, aseguró Merkel, que recalcó que “Alemania tiene un interés especial y una responsabilidad especial” para que prospere el proyecto comunitario.

Por su parte, el presidente de la Comisión Europea, Jean Claude Juncker, solicitó que la salida de Gran Bretaña del pacto sea lo más rápida posible y que “los procedimientos previstos por los tratados (para la salida del Reino Unido) sean rápidamente aplicados”.

El país debe comenzar complicadas negociaciones con la UE, que podrían extenderse dos años como máximo, y en las que se decidirán las condiciones de  acceso de Londres al mercado único.

Se inicia a partir de ahora un camino de separación de Gran Bretaña reglamentado por el Tratado de la Unión Europea(2009)

El Artículo 50 del Tratado cita textualmente:

  • El país de la UE que desee retirarse deberá notificar su intención al Consejo Europeo, compuesto por todos los países miembros del bloque.
  • Los jefes de Estado y de Gobierno deciden las directrices para la retirada de la UE.
  • La Comisión Europea, u otro gremio nombrado por los Estados miembros, negocia con el país en cuestión un acuerdo sobre las particularidades de su salida. En dicho acuerdo se establecerá el marco para las futuras relaciones entre ese país y el bloque.
  • Los países de la UE aprueban el convenio por mayoría cualificada, tras la aprobación del Parlamento Europeo.
  • Los Tratados de la UE dejan de aplicarse al país cuando entra en vigor ese acuerdo. Si no se alcanza dicho pacto, dejarán de aplicarse como máximo dos años después de la notificación de la retirada. El Consejo Europeo puede decidir prorrogar este período.
  • Cualquier país que se haya retirado de la UE podrá solicitar unirse de nuevo y deberá someterse una vez más al procedimiento de adhesión.

Varios escenarios son posibles. Por ejemplo, que se acuerde un acceso mutuo a los mercados, pero ¿en qué condiciones? El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, ya advirtió que “el Reino Unido será un Estado tercero que no tendrá el camino allanado”.

Si quisiéramos determinar las causas del Brexit, consideramos que la inmigración ha sido uno de las más importantes y al respecto se ha anunciado durante la campaña  la intención de crear un sistema de puntos para aceptar a inmigrantes, copiado del australiano. Cada solicitud de permiso de residencia y trabajo será tratada de acuerdo a las habilidades y calificaciones del solicitante.

Una vez consumado el divorcio con la UE y el fin de la libre circulación, nada impedirá implementar esta política.

En el corto plazo podemos destacar el fuerte  impacto económico  que ha originado la decisión británica: la libra esterlina ha sufrido una caída histórica y la bolsa no logra recuperarse.

Standard and Poor’s, la agencia de riesgo crediticio, rebajó la calificación de la deuda soberana del país , quitándole la máxima de Triple A, mientas la agencia Fitch redujo la calificación de AA+ a AA y advirtió que podría bajarla aún más.

En el ámbito empresarial hay una revisión en relación a planes de inversión y empleo en el Reino Unido ya que, la incertidumbre sobre cómo será la separación entre Reino Unido y la UE crea un clima poco apropiado por los negocios y amenaza con extender en el

tiempo el efecto negativo del referendo sobre la economía británica.

En este nuevo contexto Europa deberá consolidar su integración  sin contar con la segunda economía del bloque y  poner a prueba una vez más su  estrategia política para evitar un impacto  mayor

Acerca del Autor

Autor
Liliana Gnazzo

Docente del Programa de Habilidades Directivas de ADEN

Doctorate of Business Administration (UAD, Panamá). MBA (U. Lleida, España). Posgrado de Comercialización Internacional (OEA). Licenciada en Comercio Internacional (U. Champagnat, Arg). Autora del libro “Gestión de los negocios internacionales”, Ed. Pearson..