Creatividad: Descubre la técnica de los 6 sombreros

La técnica de los 6 sombreros, te permite aumentar tu creatividad al momento de resolver un problema, además de aprender a ver que frente a un desafío siempre existen varios caminos por tomar.

¿Buscas una fórmula mágica para tu creatividad? ¿Necesitas la respuesta perfecta a ese problema que no logran resolver? Pues entonces este artículo no es para ti.

El primer paso para entender cualquier técnica de creatividad es asumir que simplemente son un camino hacia la solución, una luz en el medio del túnel.

No existe tal receta mágica, la respuesta correcta vendrá con muchos análisis, estrategia y una cultura organizacional con una impronta innovadora.

¿Qué significa ser una persona creativa?

Existe el mito de que algunas personas nacieron siendo más creativas que otras, esto es falso.

Es real que hay personas con un perfil más observador y con una sensibilidad que les hace ver la realidad de una forma distinta, pero lo cierto es que la creatividad se entrena.

Una persona creativa es aquella capaz de crear ideas o solucionar problemas y desafíos de una forma distinta. Es decir, utilizan todos los recursos a disposición y no se quedan con la primera respuesta.

“Piensa a la izquierda, piensa a la derecha, piensa abajo y piensa arriba. ¡Oh, todo lo que puedes pensar sólo con intentarlo!”. Dr. Seuss

En el último tiempo se ha detectado que una gran cualidad de las personas creativas es su capacidad de innovar y adaptarse al cambio. 

No siempre ser creativo es ser original, pero la mayoría de las veces, la creatividad necesita de la flexibilidad.

Las características de una persona creativa

Es importante aclarar que existen una gran variedad de autores que definen las cualidades de una persona creativa, e incluso a lo largo del tiempo la relevancia de dichas habilidades ha ido cambiando.

Oyvind Lund Martinsen, profesor de la Escuela de Negocios de Noruega (BI), realizó una investigación para determinar las características de una persona creativa.

Su investigación abarcó a 491 personas entre las cuales se encontraban 70 artistas, 48 estudiantes de marketing, así como también profesores y estudiantes de distintas universidades cercanas.

Los resultados determinaron 7 rasgos distintivos en las personas con notables capacidades creativas. 

Orientación asociativa

Las personas creativas son indudablemente aquellas que poseen una gran imaginación, capaces de crear muchas ideas. 

Pero un detalle no menor, es que estas ideas no quedan en la nebulosa, sino que hay un compromiso por llevarlas a la realidad.

Originalidad

La originalidad en este caso no está vinculada a quién es capaz de destacarse más, sino por el contrario a aquellas personas auténticas, que son capaces de rechazar mandatos y convenciones. 

Son rebeldes y por lo tanto sienten la necesidad de actuar según sus propias convicciones.

Compromiso

Este punto es clave, porque muchas personas piensan que alguien que posee mucha creatividad, es una persona distraída o poco comprometida, y por el contrario la creatividad está muy vinculada a la responsabilidad. 

Según el estudio, las personas creativas se destacan por disfrutar de lo que hacen y lo toman con mucho compromiso.

Ambición

Siempre un poco más. Es inevitable, la ambición por crear nuevas ideas o innovar procesos será un punto fundamental en las personas creativas. 

Los creativos son personas que les gusta influir sobre los demás y muchas veces obtener prestigio social.

Visión global

Una persona creativa tiene una perspectiva holística de los hechos. 

Es capaz de entender las diferentes posibilidades que presenta un desafío, logrando hallar soluciones creativas e ingeniosas. 

Emociones cambiantes

Este es un punto que puede ser tranquilamente discutible, ya que no todas las personas creativas tienen el mismo grado de inestabilidad emcoional.

Aunque es real que un creativo, suele tener una sensibilidad destacable, lo que los puede llevar a experimentar emociones cambiantes.

Poca sociabilidad

Esta última característica que indica la investigación, también no es abarcativa a todas las personas con creatividad, pero está claro que si un creativo suele alejarse de los mandatos impuestos, es normal que sean reacios a la aceptación de la mayoría.

Incluso en este último punto, Martinsen indica que en el mundo de los negocios es crucial buscar un equilibrio.

La clave está en combinar de forma exitosa la creatividad y la innovación, con el pragmatismo y el trabajo en equipo.

6 sombreros para potenciar tu creatividad

La técnica de los  6 sombreros desarrollar el pensamiento lateral que impulsa la creatividad, fue creada por Edward De Bono, psicólogo maltés y profesor de la Universidad de Oxford.

La misma se propone como una herramienta de comunicación para facilitar la resolución o el análisis de problemas desde diversos enfoques y perspectivas, aplicando a su vez el pensamiento lateral.

Algo muy interesante que propone De Bono es que deberíamos reconocer que a pensar se aprende y para ello es necesaria la práctica constante.

“A la cima de una montaña se puede llegar por varios caminos. Unos son más fáciles que otros. Pero nadie va por todos a la vez. Primero se seleccionan y se prueban”. Edward De Bono

Esta técnica plantea que algo tan sencillo como ponerse un sombrero es en muchos casos un acto deliberado y que exige un cierto tiempo para elegir el adecuado antes de salir a la calle.

Por lo que el psicólogo asegura que con el pensamiento debería suceder lo mismo: ser deliberado y cuidado.

Aprender a pensar bien, saber elegir los pensamientos adecuados y cuidar lo que pensamos es con certeza una forma de vivir mejor.

 ¿La clave? Aprender a tener varios sombreros como opciones para que la creatividad surja con facilidad.


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¿Cómo se aplica la técnica creativa de los 6 sombreros?

Esta dinámica se puede realizar en soledad, pero lo ideal es que haya un grupo heterogéneo de personas.

El autor propone seis colores de sombreros que representan las seis direcciones del pensamiento que tendremos que “colocarnos” para resolver el problema que se nos ha presentado.

Cada uno de los participantes, deberá colocarse su sombrero imaginario indicando el tipo de pensamiento que está utilizando (el tipo de pensamiento dependerá del color elegido).

Es importante tener en cuenta que cuando se trabaja en grupo, todos deben colocarse el mismo sombrero al mismo tiempo para que puedan transitar en conjunto por el mismo pensamiento y obtener resultados coherentes.

Cada sombrero de color representa un estilo de pensamiento:

Sombrero Blanco 

Es el sombrero de la objetividad, sólo busca observar los hechos y analizar la información que ya se posee. 

Es importante evitar involucrarnos emocionalmente con el problema en cuestión o emitir juicios de valor, lo importante es obtener datos.

Sombrero Rojo

Por el contrario con el sombrero blanco, aquí se busca involucrar la intuición, los sentimientos y las emociones para analizar el problema que se ha planteado.

El participante tiene la posibilidad de compartir lo que lo apasiona, inquieta o que dice su intuición al respecto de la información que tenemos, sin tener que justificarlo.

Sombrero Negro

Llegó el momento de ser lo más realistas posible. 

El pensamiento del sombrero negro nos enseña a comprender por qué ciertas cosas pueden salir mal, no funcionar de la forma que nosotros pretendemos. Aquí se pone en marcha el juicio y la cautela.

Sombrero Verde

Cuando nos colocamos el sombrero verde, es cuando debemos poner en práctica al 100% nuestro pensamiento lateral.

 Aquí la creatividad se acciona por lo que debemos evitar ser conservadores y juiciosos. Por el contrario debemos pensar en lo novedoso, lo distinto.

Buscar nuevas formas, más caminos, no conformarse con lo obtenido.

Sombrero Amarillo

Si bien es importante siempre mantener los pies en el suelo, no significa que uno no pueda elevar un poco la mirada. 

Al contrario del sombrero negro, aquí se pone en práctica el pensamiento positivo, esa capacidad de descubrir puentes donde otros sólo ven muros.

La posibilidad de ver oportunidades nos ayuda a ser más constructivos, a descubrir los beneficios de una situación y el por qué ciertas ideas ayudarán a resolver nuestros problemas. 

Pero esta positividad siempre tiene que estar guiada por la lógica sin dejarnos llevar por la fantasía.

Sombrero Azul

Aquí surge el pensamiento abarcativo. El sombrero azul se puede utilizar al principio y al final de la técnica ya que busca ser un pensamiento capaz de controlar y estructurar todo el proceso.

Cuando nos colocamos el sombrero azul al principio, nos puede servir como guía para entender qué es lo que buscamos alcanzar.

Y cuando nos lo colocamos al final es porque llegó el momento de poner por escrito lo que se ha dicho y llegar a una conclusión.


Como verás está técnica puede ser aplicada a una infinidad de problemas dentro de la empresa. 

La posibilidad de tener diversos enfoques permitirá mayor flexibilidad y la obtención de resultados dinámicos y originales.

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