Creatividad: Aprende a pensar con la técnica de los 6 sombreros

Esta técnica te propone no sólo aumentar tu creatividad al momento de resolver tu problema, sino aprender a pensar para que frente a cualquier situación siempre tengas varios caminos para tomar. 

¿Buscas una fórmula mágica? ¿Necesitas la respuesta perfecta a ese problema que no logran resolver? Pues entonces este artículo no es para ti.

El primer paso para entender cualquier técnica de creatividad es asumir que simplemente son un camino hacia la solución, una luz en el medio del túnel. Pero la respuesta correcta vendrá con estudios, análisis y por supuesto mucha creatividad.

6 sombreros para pensar

“A la cima de una montaña se puede llegar por varios caminos. Unos son más fáciles que otros. Pero nadie va por todos a la vez. Primero se seleccionan y se prueban”. Edward De Bono

La técnica 6 sombreros para pensar, fue creada por Edward De Bono, psicólogo maltés y profesor de la Universidad de Oxford, quien ofrece una herramienta de comunicación para facilitar la resolución o el análisis de problemas desde diversos enfoques y perspectivas, aplicando a su vez el pensamiento lateral.

Algo muy interesante que propone De Bono es que deberíamos reconocer que a pensar se aprende y para ello es necesaria la práctica constante.

Esta técnica plantea que algo tan sencillo como ponerse un sombrero es en muchos casos un acto deliberado y que exige un cierto tiempo para elegir el adecuado antes de salir a la calle, por lo que el psicólogo asegura que con el pensamiento debería suceder lo mismo: ser deliberado y cuidado.

Aprender a pensar bien, saber elegir los pensamientos adecuados y cuidar lo que pensamos es con certeza una forma de vivir mejor, por lo que tener varios sombreros como opciones es lo ideal para que la creatividad surja con facilidad

¡A ponerse los sombreros!

Esta técnica se puede realizar en soledad, pero lo ideal es que haya un grupo heterogéneo de personas.

El autor propone seis colores de sombreros que representan las seis direcciones del pensamiento que tendremos que “colocarnos” para resolver el problema que se nos ha presentado.

Cada uno de los participantes, deberá colocarse su sombrero imaginario indicando el tipo de pensamiento que está utilizando (el tipo de pensamiento dependerá del color elegido).

Es importante tener en cuenta que cuando se trabaja en grupo, todos depende colocarle el mismo sombrero al mismo tiempo para que puedan transitar en conjunto por el mismo pensamiento y obtener resultados coherentes.

Cada sombrero de color representa un estilo de pensamiento:

Sombrero Blanco: es el sombrero de la objetividad, sólo busca observar los hechos y analizar la información que ya se posee. Es importante evitar involucrarnos emocionalmente con el problema en cuestión o emitir juicios de valor, lo importante es obtener datos.

Sombrero Rojo: por el contrario con el sombrero blanco, aquí se busca involucrar la intuición, los sentimientos y las emociones para analizar el problema que se ha planteado. El participante tiene la posibilidad de compartir lo que lo apasiona, inquieta o que dice su intuición al respecto de la información que tenemos, sin tener que justificarlo.

Sombrero Negro: llegó el momento de ser lo más realistas posible. El pensamiento del sombrero negro nos enseña a comprender por qué ciertas cosas pueden salir mal, no funcionar de la forma que nosotros pretendemos. Aquí se pone en marcha el juicio y la cautela.

Sombrero Verde: es cuando nos colocamos el sombrero verde, cuando debemos poner en práctica al 100% nuestro pensamiento lateral. Aquí la creatividad se acciona por lo que debemos evitar ser conservadores y juiciosos. Por el contrario debemos pensar en lo novedoso, lo distinto.

Buscar nuevas formas, más caminos, no conformarse con lo obtenido.

 Sombrero Amarillo: si bien es importante siempre mantener los pies en el suelo, no significa que uno no pueda elevar un poco la mirada. Al contrario del sombrero negro, aquí se pone en práctica el pensamiento positivo, esa capacidad de descubrir puentes donde otros sólo ven muros.

La posibilidad de ver oportunidades nos ayuda a ser más constructivos, a descubrir los beneficios de una situación y el por qué ciertas ideas ayudarán a resolver nuestros problemas. Pero esta positividad siempre tiene que estar guiada por la lógica sin dejar llevarnos por la fantasía.

Sombrero Azul: aquí surge el pensamiento abarcativo. El sombrero azul se puede utilizar al principio y al final de la técnica ya que busca ser un pensamiento capaz de controlar y estructurar todo el proceso.

Cuando nos colocamos el sombrero azul al principio, nos puede servir como guía para entender qué es lo que buscamos alcanzar y; cuando nos lo colocamos al final es porque llegó el momento poner por escrito lo que se ha dicho y llegar a una conclusión.

Como verás está técnica puede ser aplicada a una infinidad de problemas dentro de la empresa. La posibilidad de tener diversos enfoques permitirá mayor flexibilidad y la obtención de resultados dinámicos y originales.

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