El Maestro Covid, el nuevo CEO de la Organización

Las letras y el arte han puesto sus ojos también en este tipo de contextos. Desde el supuestamente nacimiento del covid en China, si hacemos una mirada retrospectiva, nos encontramos con textos como “La peste” de Albert Camus o “Ensayo sobre la ceguera” que solo a modo de ficción, sus letras nos llevan a situaciones similares. Diferentes autores y pensadores han reflexionado sobre estos estados que los llamaron “apocalípticos”.

Robert J. Shiller, Premio Nobel de Economía en 2013, publicó el texto llamado “Narrative Economics: How Stories Go Viral and Drive Major Economic Events” (Economía narrativa: cómo las historias se vuelven virales e impulsan grandes eventos económicos), poco antes que estallara la pandemia de coronavirus y se refiere a la “economía pandémica” que está afectando nuestras vidas.

Estamos en un permanente estado de aprendizaje y crecimiento. Que vino para quedarse, que puede mutar en forma constante y debemos actuar en consecuencia. Como refirió el presidente de Guatemala, Alejandro Giammattei, “…ahora somos la generación de los covidianos. No es cuestión de edad o clase económica, ni ideologías, sino de salir adelante”.

Cómo la estupidez de “no sé, no quiero saber, nada cambiará, pero decido en ese contexto”, cuidando el “status quo”, pensando cuándo volvemos a la mal llamada “nueva normalidad” cuando estamos en “otra realidad”. Es pensar “analógicamente” para decidir “virtualmente”. Es pensar en “presencial” para liderar en “remoto”. 

No reaccionar a lo que está sucediendo es “ignorancia, necedad o estupidez de una persona”. Charles Francis Richter, físico y sismólogo estadounidense, definió muy sutilmente la estupidez, como: “Estúpido no es el hombre que no comprende algo, sino el que lo comprende bastante bien y, sin embargo, procede como si no entendiera”.

La crisis generada por el Covid es el CEO que lidera el nuevo proyecto, ha llegado y debemos introducirlo a nuestra vida laboral y profesional. Nada será igual, son tiempos nuevos, ni malos ni buenos, nuevos.

Debemos pensar diferente, reaccionar rápidamente y buscar la sencillez, sobre la perfección y elegancia en todo lo que hagamos. Lo primero que debemos cambiar es nuestra forma de pensar y hacer. Las oportunidades son infinitas, solo debemos abrir nuestras mentes para descubrirlas y aprovecharlas. 

Son tiempos de romper paradigmas, y construir nuevas organizaciones, donde la creatividad, innovación y decisión serán nuestras guías”. “Los 7 DEBO” que deberá estar presente en todas las áreas de trabajo y tendremos que leer todos los días, como un mantra de gestión. Digo “DEBO” que es diferente a decir “DEBERÍA”. Presente vs. Futuro.

  1. Aceptar que todo es relativo. La palabra seguridad en el mundo de las empresas y negocios, siempre fue mito.
  2. Ser más hiper productivo, que no es lo mismo que hiperactivo. Podemos ser hiperactivos, sin hacer nada.
  3. Olvidar el largo plazo, no existe. Solo el ahora. En las organizaciones debemos tomar decisiones, para este contexto.
  4. Ser distinto o seré extinto. Creatividad, divino tesoro. Organizaciones piramidales están partiendo. Llegaron las organizaciones funcionales. Si uno ordena y los otros ejecutan, van derecho al “iceberg”.
  5. Saber que se está entibiando el agua. Debemos saltar rápidamente antes que se caliente y nos queme. 
  6. Olvidar mi ego. El “Yoísmo” es una enfermedad de muchos líderes. Pensar en primera persona del singular, resta. Pensar en primera persona del plural, suma.
  7. Entender que lo aprendido no alcanza. El 80 % o más ya prescribió. Debemos inyectarnos la vacuna del GAP “Gen del Aprendizaje Permanente”. La APP del APRENDIZAJE tiene 7 funciones diferentes, que no tienen otras aplicaciones:
    1. No ocupa lugar.
    2. Se transporta fácilmente.
    3. Se utiliza en todo momento.
    4. Se actualiza siempre.
    5. Es gratis
    6. Funciona para crecer
    7. No tiene contradicciones. 

“Tú debes ser el cambio que quieres ver en el mundo”

En este contexto, nuestro desafío es ayudar a los ejecutivos a reaccionar y evitar la toma de decisiones estúpidas que puedan impactar en la organización, optimizar costos, mejorar resultados, para poder crecer y permanecer en un mercado turbulento. 

Ayudar a los gerentes y ejecutivos, a pensar y reflexionar antes de decidir. A quizás encontrar un mínimo detalle o defecto que no se esté ejecutando correctamente. A pasar de ideas vagas a ejecutar.

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