Desde hace más de 30 años, ADEN Business School, a través de su Instituto de la Empresa Familiar, acompaña a organizaciones de la región en la profesionalización de su gestión, combinando visión académica, experiencia práctica y un enfoque interdisciplinario. Este recorrido dio origen al método EFE (Empresas Familiares Exitosas), un modelo inédito que propone estrategias de prevención y soluciones concretas para cada etapa del ciclo vital de la empresa familiar, acompañando a las organizaciones hasta su puesta en práctica.
En un contexto global marcado por la volatilidad económica, la aceleración tecnológica y la presión por resultados de corto plazo, las empresas familiares vuelven a ocupar un lugar central en la conversación estratégica. Lejos de representar un modelo conservador o resistente al cambio, múltiples estudios recientes demuestran que su mirada de largo plazo, su agilidad para decidir y la fortaleza de sus valores pueden convertirse en una ventaja competitiva decisiva.
El valor estratégico de la empresa familiar hoy
Las empresas familiares enfrentan hoy el desafío de crecer y sostenerse en entornos cada vez más complejos e inciertos. Sin embargo, diversos estudios recientes muestran que su capacidad para pensar en el largo plazo, actuar con agilidad y sostener valores claros no solo no constituye una desventaja, sino que puede transformarse en una fortaleza estratégica significativa.
En este marco, el presente artículo se apoya en los resultados de la Encuesta Global de Empresas Familiares 2025 de PwC, realizada en colaboración con el Centro Ward para Empresas Familiares de Kellogg School of Management, y propone aprendizajes valiosos tanto para organizaciones familiares como no familiares, aportando una mirada rigurosa y actual sobre los factores que explican el desempeño superior de muchas de estas empresas.
Cuando el largo plazo marca la diferencia
Uno de los principales hallazgos del informe señala que aproximadamente una de cada cuatro empresas familiares registró un crecimiento de dos dígitos en el último año, incluso en un contexto de alta incertidumbre económica. Este desempeño se explica, en gran medida, por una visión estratégica que trasciende el corto plazo y evita decisiones impulsivas motivadas únicamente por resultados trimestrales.
La continuidad en el liderazgo, característica de muchas empresas familiares, contribuye a sostener esta mirada de largo plazo, permitiendo mayor coherencia estratégica, disciplina en la ejecución y fidelidad a los valores organizacionales.
Tecnología, innovación y decisiones conscientes
Contrario a la percepción de que las empresas familiares son más lentas en la adopción tecnológica, el informe revela que aquellas con mejor desempeño realizan inversiones deliberadas y sostenidas en tecnología, incluyendo inteligencia artificial, priorizando la integración real y el impacto a largo plazo por sobre resultados inmediatos.
Este enfoque paciente pero estratégico ha demostrado ser especialmente efectivo: casi la mitad de las empresas familiares encuestadas afirmó que la IA generativa ya ha impactado positivamente en sus ingresos y rentabilidad, superando incluso a muchas organizaciones no familiares.
Valores que guían el crecimiento
Otro de los rasgos distintivos de las empresas familiares de alto crecimiento es la claridad y coherencia de sus valores. Cuando estos principios no solo se declaran, sino que se comunican y se traducen en decisiones cotidianas, se convierten en una brújula clave en tiempos de turbulencia.
El informe destaca que las empresas familiares suelen estar profundamente integradas en las comunidades donde operan, lo que fortalece el compromiso con sus colaboradores, clientes y entorno. Esta lógica relacional, muchas veces impulsada por un propósito que trasciende lo económico, impacta positivamente en la reputación, la lealtad y la sostenibilidad del negocio.
Agilidad organizacional como activo competitivo
Las estructuras de gobernanza más simples y una menor carga burocrática permiten a muchas empresas familiares responder con mayor rapidez a los cambios del entorno. Esta agilidad estructural se convierte en un activo estratégico, especialmente en contextos de alta incertidumbre, y ofrece aprendizajes relevantes para empresas no familiares que buscan acelerar su capacidad de decisión.
El rol de ADEN en el acompañamiento a empresas familiares
Desde ADEN, el acompañamiento a empresas familiares se basa en una comprensión profunda de sus dinámicas particulares, combinando consultoría, formación ejecutiva y herramientas de gestión que permiten transformar los desafíos propios del modelo familiar en ventajas competitivas sostenibles.El Instituto de la Empresa Familiar de ADEN, a través del método EFE, continúa trabajando junto a organizaciones de la región para fortalecer su gobernanza, profesionalizar la gestión y construir empresas familiares exitosas, capaces de trascender generaciones y adaptarse a los desafíos de la nueva economía.

